Un raid en Last Exfil dura unos 15 minutos. Entras a Zarechye con el equipo que llevaste, y el reloj empieza a jugar en tu contra desde el primer paso.
Encontrar lo que buscas
El botín no está tirado a la vista. Buscas en contenedores, estantes y cuartos por los puntos de referencia de Zarechye —su planta de agua, patio ferroviario, estación de radio y gasolinera— y cada búsqueda toma un momento, lo que significa que cada búsqueda es un riesgo pequeño. Alguien más puede estar buscando en el mismo cuarto, o vigilando la puerta.
Salir es el verdadero objetivo
Zarechye tiene tres salidas. Dos siempre están abiertas una vez que las encuentras. La tercera está condicionada por un interruptor en algún punto del mapa: tienes que encontrarlo y activarlo antes de que esa salida quede disponible. Esa sola condición cambia cómo se juega un raid: a veces la pelea no es por el botín, es por el control del interruptor.
Bots que no son solo práctica de tiro
Dos tipos de bots enemigos patrullan Zarechye. Los Bandit se comportan como saqueadores: oportunistas, atraídos por el botín y el ruido. Los Plant Guard mantienen posición alrededor de la planta de agua, defendiéndola como si todavía fuera su trabajo. Ninguno es fácil, y ambos sueltan equipo que vale el riesgo de enfrentarlos.

La Intendencia: tu camino de regreso
Entre raids, el mercader Intendencia te compra lo que extrajiste y te vende equipo básico si te quedaste sin nada. Así un mal raid no termina tu partida: siempre puedes comprar un equipo mínimo y volver a intentarlo.
Todo está en juego
Si mueres durante un raid, pierdes todo lo que llevabas. Sin seguro, sin reembolso parcial. Esa es toda la tensión de Last Exfil en una frase: lo que llevas dentro solo es tuyo con certeza cuando logras salir.
